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Rosemary Van Deuren, desde la revista The Idler, entrevista al Príncipe de los Bandidos, Ladrón de corazones lectores (Peter S. Beagle)

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Sé que hace como mil años que no escribo en este blog, y la verdad es que me sabe muy mal. Pero muchos ya sabréis que entre CinderellaScrapWorld y mi nuevo libo SCRAPBOOK FÁCIL PROYECTOS PASO A PASO, ando realmente liadísima, por lo que pido mil disculpas.

Mi amiga Rosemary me pasó el enlace a una entrevista que publicó la revista digital THE IDLER, en la que ella entrevistaba al famoso autor Peter S. Beagle. Aunque la entrevista ya tiene unos cuantos meses (desde noviembre del 2011 nada menos!), tengo el enorme placer de plasmaros aquí la traducción de la misma. 
Para leer el artículo original, clicad en:



Peter S. Beagle es uno de los mejores autores de literatura fantástica de todos los tiempos. Es escritor, poeta, guionista, escribe canciones y, como ya dijo Tad Williams, "un príncipe de los bandidos que roba los corazones de sus lectores". Escribió su primera novela en 1960 - A Fine and a Private Place - cuando tan sólo contaba con 19 años. A sus 66 años, fue galardonado con el Hugo y el Nebula por su novelita Two Hearts, en el año 2005. Entre medias ha escrito una gran cantidad de libros e historias cortas, colaborado con The Saturday Evening Post, escrito un episodio de Star Trek: The Next Generation, y muchísimo más. La novela favorita de Beagle es The Inkeeper'S Song (1993), y de todos sus libros, disfrutó inmensamente cuando escribió I See By My Outfit (1965). Pero Peter Soyer Beagle es conocido por un título muy concreto: el fenómeno The Last Unicorn, del cual ha vendido más de 5 millones de copias, traducido a 20 lenguas y adaptado a una película en 1982 (por supuesto, se encargó él mismo de adaptar la novela al guión). Hoy tengo el honor de hablar con Peter sobre sus influencias, sus obras más recientes y el unicornio que le ha guiado a lo largo de su fantástica carrera.

Rosemary: Desde el 20 de Abril 2009, cuando cumpliste 70 años, hasta Abril del 2010, creaste el proyecto 52/50 Project : una historia, poema o canción cada lunes, durante un año entero. ¿Cómo fue estar atrapado en ese bucle creativo, con la premisa de escribir siempre algo muy conciso y corto? Suena a un ejercicio muy fascinante.

Peter: Así fue. Connor Cochran (mi mánager), me convenció para intentarlo, porque sabía lo mucho que disfrutaba escribiendo canciones y poemas cuando era más joven, y también sabía que hacía tiempo que no hacía algo así - sólo fragmentos que he ido incluyendo en mis historias. Me prometió que, si lográbamos escribir algo fresco y nuevo cada semana, él lo revisaría, picaría, me daría su opinión, lo ilustrariá y lo enviaría acabado en formato PDF a los suscriptores cumpliendo siempre el plazo acordado. Fue una arriesgada promesa, para los dos, ninguno de los dos quería fallarle el uno al otro y eso es lo que nos mantuvo firmes en el proyecto. Estar inspirado, tener ideas, fue algo realmente sencillo, una vez empecé con ello, no me costó nada seguir el ritmo. Algunas semanas me concentraba en escribir una canción, o algo que hacía tiempo que tenía ganas de escribir pero nunca tuve la ocasión para ello. Otras semanas se me ocurrían cosas totalmente novedosas. Algunas semanas eran simplemente disfrute personal, como "The Pirates of the D", o mi canción sobre la cerveza perfecta. Pero a medida que progresaba el proyecto, me di cuenta que escribía sobre cosas que realmente me importaban - como cuando rememoraba a mi padre, preguntándome si alguna vez soñaba con volver a Polonia, donde había nacido. Siempre me llenaba de satisfacción la llegada del siguiente lunes y hoy todavía miro con orgullo esas 53 piezas que escribí. Me doy cuenta de que he podido explicar cosas que de otra forma, más larga, no las habría podido contar.

Rosemary: puede que la gente se sorprenda sobre tu relación con el mundo del arte: has sido actor - haciendo el papel de Algernon, de la obra The Importance of Being Earnest, de Oscar Wilde - y has cantado en directo en Santa Cruz en los años 70 y 80. ¿Cuales han sido tus mejores vivencias en estos ambitos tan alejados de la escritura? ¿Has intentado alguna vez hacer algo relacionado con en el mundo del arte visual?

Aunque he adorado el arte toda mi vida - mi tío fue un artista muy reconocido, con obras cogladas en museos en todo el mundo - no tengo ni la más remota idea de arte visual. Hasta mis dibujos más sencillos son una vergüenza. Pero adoro cantar. He escrito durante demasiados años como para ofenderme con críticas, incluso si son críticas positivas, aun siendo alabado, a menos que alguien diga algo que nunca antes se haya dicho de mí, o cuando viene de alguien a quien admiro mucho. Pero di algo positivo sobre mi escritura y me regodearé como un perrito que quiere que le rasquen la barriga. Es mi punto débil.

Rosemary: ¿Qué nos puedes decir de la interpretación?

Peter: es algo que me divertía hacer, aunque no tenga mucha confianza en mi mismo como actor porque creo que no me desenvuelvo bien en el escenario. Siempre quise ser elegante y creo que no lo soy. Sé que tengo una buena voz y creo que no se me daría mal el trabajo de locutor de radio si tuviese la oportunidad. Pero el escenario en la Universidad de Pittsburgh ... bueno, digámoslo así: me encantó la experiencia, pero no me gustaron demasiado las actuaciones.

Rosemary: En otras ocasiones has hablado de tu amistad con Roberth Nathan - autor de Portrait of Jennie - que empezó cuando tú todavía eras un novelista joven y él ya un escritor veterano. ¿Qué impacto tuvo esa amistad en tu trabajo? Sé que es un escritor que admiras mucho.

Peter: aprendí muchísimo de Robert que otras personas aprendían en la escuela, de Hemingway y otros novelistas conocidos, como el que nunca se deben usar dos palabras cuando puedes decir lo mismo en una. Robert era muy ahorrador. También era muy gracioso. Una vez me dijo algo, cuando ya llevabamos tiempo siendo amigos y llevaba tiempo leyendo algunos escritos míos: "creo que tu escritura gana fuerza cuanto más te sumerges en ella y te alejas cada vez más de la mía". Por ende, aprendí cosas que no debía hacer, observando a Robert, especialmente a lo que respecta el envejecer como escritor. Robert se tornó agrio contra sus editores, hacia el final de sus años. Sobrevivió a todo aquél que trabajó con una Knopf, y se burlaba de ser olvidado en el mundo de la literatura de ficción. Él lo odiaba. Yo pienso en eso y para mí en realidad no es un problema, si se me olvida en la literatura (suponiendo que llegue a tan avanzada edad). Simplemente no me preocupa el que me recuerden o no. Sólo quiero seguir mi camino y mi trabajo, tanto tiempo como pueda.

Rosemary: El Último Unicornio es tu obra maestra, por la que se reverencia. ¿Alguna vez te ha resultado extraño ser identificado por un trabajo, cuando eres autor de tantas otras novelas, guiones, poemas e historias?

Peter: Robert me preparó para eso. El libro está dedicado a él, en parte, y cuando le envié el manuscrito me llamó desde Los Angeles para advertirme de que "te va a pasar como a mí con Portrait of Jennie. Espera y verás. Jenni lo eclipsa todo, todo cuanto haya escrito, y a veces lo odio porque he escrito libros mejores, pero a nadie le importa. Pero luego recuerdo todas las cosas maravillosas que me han acontecido gracias a Jennie, y entonces me doy cuenta de que no puedo odiarla después de todo. Y es algo con lo que tengo que lidiar siempre. Y tú lo tendrás que hacer con éste." Entonces se reía y decía "Mejor ser recordado por algo, que no ser recordado jamás." Y tenía razón. No odio The Last Unicorn, porque me ha reportado muchas alegrías, pero hay otros libros que significan mucho más para mí.

Rosemary: Comentaste que escribir The Last Unicorn fue una experiencia difícil de digerir. Muchas cosas acontecieron en aquel tiempo en el que escribías la novela - acababas de ser padre, y aunque acabase de escribir I See By My Otufit, no encaraste nunca de forma seria el género de ficción desde tu segunda novela The Morror Kingdom (que fue rechazado por Viking unos años antes). ¿Qué hizo el escribir The Last Unicorn que retomaste la ficción con un proyecto tan complejo?

Peter: Lo que más me costó de The Last Unicorn es que no le encontraba el porqué a lo que escribía. Nunca sabía lo que iba a pasar a continuación hasta que lo había escrito. La cosa más absurda podía dejarme sin escribir ni una sola palabra durante semanas. Ni siquiera estaba seguro de quién era el protagonista de la historia. En mi primer intento, en 1962, el compañero del unicornio en el camino era un demonio de dos cabezas que huía del Infierno, y tras escribir 85 páginas llegué a un callejó sin salida. No tenía ni idea cómo seguir. Pasaron tres años antes de volver sobre la historia. Me había casado, vivía en California, con tres hijos. Mi mujer quería saber cómo continuaba la historia del unicornio y como no sabía cómo continuar, lo descarté todo y empecé de nuevo. Lo desheché todo menos las primeras páginas, empezando a trabajar desde allí. Y seguía siendo una lucha constante, porque no tenía ni idea de a dónde me dirigía. No sabía dónde estaban los unicornios hasta casi el final de la novela - esperaba que King Haggarde me lo dijese al fin. En aquellos tiempos vivíamos en una casa que parecía más una choza que una casa, y escribía a veces en la cocina. Mi hija llegó a llamar mi rincón "Pete's Hill", balanceando la máquina de escribir sobre mis rodillas. Todo aquel tiempo rezaba para que el esfuerzo sirviese de algo, porque fue una lucha constante y sólo me lo pasé bien cuando escribía las canciones de Captain Cully y su panda de bandidos.

Rosemary: The First Last Unicorn and Other Beginnings, que se publicará en primavera del 2012 a través de Conlan Press y Tachyon Publications - recopila esas primeras 85 páginas y capítulos que se deshecharon, comentarios, etc. ¿Cómo te sientes revisando viejas páginas que no han visto la luz ni el ojo crítico de los lectores?

Peter: Un poco raro, la verdad. A veces pienso "menos mal que esto nunca ha salido de casa". Y otras veces pienso que tampoco estaba tan mal. Dejaré que los lectores lleguen a sus propias conclusiones, porque es así como debe ser.

Rosemary: El cómic de The Last Unicorn, publicado por IDW en 2010 se recopilaron en una novela gráfica a principios del 2011. ¿Cómo fue el proceso de completar al fin un proyecto que tan ilusionado te tenía? ¿Tardaste mucho en encontrar a un ilustrador que considerabas podría plasmar mejor las expectativas que tenías puestas en un libro que debía convertirse en un icono?

Peter: unos años atrás, hubo un intento fallido de hacer la novela gráfica de The Last Unicorn por la editorial Scholastic. Tenían ya incluso un ilustrador (Michael Wm. Kaluta) pero la actitud del editor hacia la historia era totalmente equivocada. Quería plasmar la historia de una forma que no me gustaba nada, así que cancelamos el contrato. IDW vino más tarde y fueron muy comprensivos con el proyecto. Nos dejaron elegir al escritor de la adaptación, Peter Gillis, quien me fue presentado por Connor en Chicago cinco años atrás, y nos permitieron rechazar cuatro o cinco ilustradores que la editorial nos presentó, hasta que la editora Mariah Huehner nos sugirió a Renae De Liz y Ray Dillon. Todos hicieron un trabajo increíble. Estoy encantado de poder afirmar que el mismo equipo se hará cargo del proyecto Two Hearts, la secuela de la novela.

Rosemary: The Black Phoenix Alchemy Lab - pefumería - está agotando las esencias y fragancias de The Last Unicorn. ¿Nos puedes explicar cómo surgió esta colaboración?

Peter: Pues en realidad es muy sencillo. Un fan de sus perfumes que también es seguidor mío les comentó la idea de hacer los perfumes inspirados en la novela y todo ocurrió realmente rápido. Fue dicho y hecho.

Rosemary: Desde el 2004, has estado disputando con Granada Media International sobre los derechos de explitación del DVD y de la reproducción de la película The Last Unicorn. ¿Nos puedes comentar de cómo está el asunto actualmente?

Peter: Al fin, tras ocho años de disputas, finalmente ha llegado a su fin. El verano pasado al fin conseguimos contactar con los altos cargos de ITV, propietarios de Granada, y cuando se dieron cuenta de la situación, coincidieron que era injusta y que no cumplía con mis derechos como autor. A mí se me ha pagado lo que se me debía y Connor Cochran ya está planeando grandes cosas para la película que antes eran inpensables, como por ejemplo hacer una edición del 30 aniversario en teatros y cines, para el 2013. Y eso es sólo el principio. Todavía no me lo creo del todo, después de tanto tiempo, pero estoy francamente contento.

Rosemary: Te he oído cantar en francés, y leer en alemán y el yiddish. ¿Siempre has absorbido tu entorno creativo? ¿Crees que tu interés en el mundo clásico y tu pasión por el arte, te ayudó en tu trabajo como escritor?

Peter: canto canciones en francés y castellano, pero a penas hablo ambas lenguas - aunque parece que conozco, lo que en los años 50 se conocía por palabras sucias en francés, y que hoy en día nadie usa ya - y en alemán sólo he conseguido hacer una frase correcta en toda mi vida. En cuanto al Yiddish, lo conozco de mi infancia y lo hablo como un típico niño judío del Bronx. Eres muy amable en lanzarme cumplidos por esto, aunque no creo que sea una persona educada en estos idiomas. Conozco mis limitaciones. En cuanto a mis lecturas, es cierto que he leído unas cuantas y me dan ese aire de ser más sabio de lo que en realidad soy.

Rosemary: Empezaste tu carrera en 1960 como escritor de ficción, cambiaste a escribir no ficción hasta 1965, y volvíste sobre tus pasos para escribir The Last Unicorn, que se publicó en 1968. Y a partir de ahí, te dedicaste a escribir guiones. Siento curiosidad por saber cómo cambió tu visión sobre la escritura, trabajando en tantos ámbitos distintos.

Peter: Aprendí nuevas técnicas de cada ámbito, por ejemplo cuando escribía guiones, si había alguna parte en la que me quedaba encallado, podía saltar esa escena y escribir otra parte de la historia, en vez de tener que escribir linealmente. Pero la esencia de escribir en realidad no cambia, no importa qué genero estés escribiendo. Sigues enfrentándote a la página en blanco, o a la pantalla en blanco, armado sólo de tu imaginación.

Rosemary: ¿Qué consejo puedes dar a los nuevos escritores?

Peter: Sólo hay un buen consejo : trabaja. No importa lo difícil que pueda resultar, y te aseguro que lo es. Deja las distracciones aparte, siéntate, invierte horas. Aunque no te llegue la inspiración ... o simplemente no estés escribiendo nada bueno. Es así de sencillo y terrible.




Learn more about The 52/50 Project at Conlan Press.
Read Peter’s Hugo and Nebula award-winning novelette “Two Hearts” for free online.
Watch a video by the interviewer of a live musical performance by Peter on YouTube.


Rosemary Van Deuren es autora de la novela BASAJAUN. Puedes leer más ensayos en www.rosemaryvandeuren.com. También la encontrarás en Facebook y Twitter en @rosemaryvan.

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